sábado, 1 de enero de 2011

Radio Escuela Nacional: un proyecto pedagógico que crece a cada minuto

A la hora de recordar lo realizado en 2010, me es imposible no presentarles este video que muestra lo importante que son para los adolescentes los desafíos. Radio Escuela Nacional es un proyecto pedagógico desarrollado en nuestra ciudad en la Escuela Normal Superior con origen en el nivel secundario pero con la participación de todos los niveles (jardín, primario y terciaro) de la institución. Me tocó ser el Director de este emprendimiento y esto sin  dudas me enorgullece. Aquí solo una parte pequeña de lo realizado. Los chicos hacen, y mucho. Los grandes sólo debemos mirarlos crecer y hacer. Sin dudas, emocionante.


Hay algo que sigue vivo




En las postrimerías de un año y pronto a la llegada de otro, uno se pone melancólico. El 2010 no fue la excepción. Pasaron cosas, fue uno de los mejores años del país y la esperanza está intacta. Ese es el punto fundamental. Muchos no lo reconocen pero es así. He aquí un video, bastante sentimental pero que nos da la pauta que algo sigue vivo y que debemos seguir por ese camino. 

domingo, 7 de noviembre de 2010

Manuel Morante: “Siempre pienso que nací para correr, por mi resistencia y mi guapeza”

Hoy por la mañana se corrió la Maratón de Colón Buenos Aires denominada "Don Manuel Morante". Allí estuve como corresponsal y allí estaba él, Don Manuel, como le dicen todos, observando con sus 88 años con emoción a los corredores que iban a empezar la carrera. Es una buena ocasión para compartir esta nota que le hice a Don Manuel hace un tiempo para el Semanario Deportivo El 10.




HOMENAJE: Manuel Morante

“Siempre pienso que nací para correr, por mi resistencia y mi guapeza”

 
A los 87 años Don Manuel sigue enseñando valores fundamentales, entre ellos la humildad. Tras una larga vida en el deporte de “correr a pie”, Morante recibió al Semanario El 10 en su casa para contar detalles de su pasión. Hoy un homenaje que nos debíamos, esperemos lo disfruten.






Llegar a la casa de Don Manuel Morante es fácil. En la calle 55 entre 10 y 11 se puede ver una casita que muestra rasgos de la personalidad de su dueño: pequeña, sencilla, cuidada, ordenada. Nos abre la puerta de tejido un hombrecito que nos dice: “Adelante, pasen, la casa es chica pero el corazón es grande”. En el fondo se ve un orden admirable, lindo jardín y una quinta en el fondo. El primer pantallazo al traspasar la puerta de su casa nos permite ver trofeos. “Tengo más de 100, es que corrí 62 años a pie”, arranca Morante una charla sin desperdicios.


¿Cuándo empezó a correr, se acuerda?


-Tengo la medallita guardada con fecha 21 de abril de 1940, tenía 17 años. Fue la primera vez que corrí. En esa época, creo que era una de las primeras que se hacia acá, eran 5 kilómetros y el entrenamiento que tenía yo era que juntaba maíz, llevaba la maleta entre los surcos y así estaba entrenado y dije bueno me presento, como era una carrera local y corren tantos, había como 31 anotados. Me acuerdo que la carrera se hizo para la inauguración de la cancha de Racing.


¿Y cómo le fue?


-Bien, era todo tierra en esa época, me dejaron lejísimo pero seguí, se corría con alpargatas en esa época, sin medias. Cuando había hecho una cierta parte empezaron a quedarse y yo me coloqué segundo y cuando se estaba por terminar alrededor de la cancha me sacaron el segundo puesto y entré tercero. En ese tiempo se corría así, sin categorías, dicho sea de paso el hombre que salió segundo se fue descompuesto y lo internaron, y yo me quede ahí, mirando el partido.


¿Y después cómo continuó su carrera?


-Corrí algunas carreras más pero después deje muchos años, tenía muchas responsabilidades, iba a trabajar. Después volví de grande cuando me vino a ver Barroso, un hombre que corría a pie y que dijo si no me animaba a empezar otra vez, corrí un poquito pero parecía que no iba a andar. Pero bueno de ahí en adelante empecé de a poquito como quien otra vez de vuelta casi a los 60 años, y corrí hasta los 81.


Hablando de su vida, Manuel Morante explica: “Yo en el día trabajaba, en lo Bianchini, que trabajé ahí 40 años y me jubilé ahí y todo, y entrenaba de noche”. Y agrega: “Estoy solito, tengo a mi hija patio por medio y día por medio voy al centro a buscar lo que me hace falta y todas las semanas voy a llevarle florcitas a mi compañera”. Si se puede reconocer el amor de una persona hacia otra basta hablar con Don Manuel de su “compañera”, como a él la llama. Confiesa que siempre lo apoyó en su emprendimiento y que estuvieron juntos 57 años y que hace 6 que no la tiene. Sin embargo no se resigna y sigue adelante con ternura: “Le llevo flores, charlo un rato con ella, le limpio y me vuelvo contento, siempre conciente de que no está más y sin entrar en una tristeza”. Las palabras están de más. Para entretenerse Morante hace quinta y tareas de la casa: “Hago almácigos de acelga, lechuga, perejil y estoy todo el día limpiando”.


Sobre su secreto para mantenerse tan vital Don Manuel es determinante y confiesa: “¿Viste el patio ahí en el pastito? Está hermoso, bueno yo a la noche, actualmente, corro despacito y con cuidado de no caerme. Y a la mañana flexiono, hago ejercicios de elongación”.


¿Cuál fue la carrera más larga que corrió?


-Una carrera en Buenos Aires, de 21 kilómetros y éramos dos en la categoría, yo ya tenía los 70 cumplidos y el otro 78 y nos mirábamos, caminaba él y caminaba yo y le gané ahí nomás. En ese momento salió a relucir la fuerza y la mente porque yo siempre corrí en 10 kilómetros.


¿Qué carrera le dejó un recuerdo imborrable?


-Varias pero en una ocasión en una carrera de 12 km. en Rosario yo venía bien y justo venía un jovencito al lado mío y se quedaba, y yo llevaba, inventos míos ¿no?, un goterito con agua en el bolsillo del pantalón y le di de tomar para que se recupere. Iba despacio, se agotaba y yo le trotaba cerca de él y cuando llegamos él me dijo: ‘Si no hubiera sido por usted abuelo y su aliento, no llego’. Y eso me marcó porque lo pude ayudar al muchacho a pesar de mi edad.


¿Cómo lo trata la gente de Colón?


-Yo soy nacido y criado en Colón, pasan autos por acá y me dicen chau Manuel, chau Morante, chau campeón. Me siento tan agradecido como persona humilde que soy por este reconocimiento por el respeto y el trato hacia mi persona.


¿Podría haber hecho otra cosa que correr?


-No creo, siempre pienso que nací para correr, por mi resistencia y mi guapeza, que aún mantengo.


Son pocas las notas que generan en el periodista emoción y una extraña sensación de haber cumplido con el objetivo de conocer a una persona muy especial. Eso genera Don Manuel Morante y eso es lo que tratamos de trasmitir en este humilde homenaje.

Agradezco las fotografías de Lalo Boffa.








FICHA TECNICA



NOMBRE COMPLETO: Morante, Manuel


EDAD: 87 años


FECHA DE NACIMIENTO: 5 de julio de 1935


SU PASION: Correr de a pie


FAMILIA: Viudo, 2 hijas, 5 nietos y 9 bisnietos


HOBBY: Correr un poco y hacer quinta


MAS DATOS: Corrió 62 años y tiene más de 100 trofeos

jueves, 28 de octubre de 2010

Una despedida simbólicamente muy fuerte


Se murió Néstor Kirchner y la desazón fue, ayer, casi imposible de sobrellevar. Hoy la perspectiva fue distinta y las sensaciones otras. Algunos periodistas empezaron a volver a la normalidad y algunos políticos insulsos y momentáneos hasta dijeron que la muerte de Néstor fue por sus ansias de poder. Opinión apurada, infeliz, sin saber ni querer reconocer que Kirchner fue construyendo relaciones de poder a través de la política, que ellos no saben hacer.

El velorio fue una vigilia en la plaza más famosa del país, a donde todos acuden para manifestarse. El acompañamiento y despedida terrenal, sólo terrenal, de Néstor Kirchner fue muy emotiva y llena de símbolos que refuerzan la sensación de fortaleza de Cristina a pesar de estar viviendo el peor momento de su vida.

Una Buenos Aires parada y movilizada a la vez. Las 20 ó 25 cuadras que rodean a la Casa Rosada fueron sólo movilización, de mucha gente, de distintas columnas, de colores, de muchos colores, de banderas, de gritos de apoyo, de silencio por momentos, de canciones con estrofas como “Néstor no se murió”, ó aquella que se cantó con bronca a cada rato y que invitaba al Vicepresidente conspirador a retirarse del lugar que ya no le pertenece.

Primer símbolo: muchos jóvenes. Manifestantes con ideales, futuros cuadros políticos, miles y miles de “pendejos que andan por la calle y creen en la política” diría el gran Eduardo Aliverti. Todo eso es obra de Néstor.

Segundo símbolo: la Casa Rosada y no el Congreso. Desde los medios tendenciosos se había deslizado que se iba a velar al ex presidente en el Congreso, donde los diferentes partidos discuten leyes para los ciudadanos, donde el Vicepresidente mal habido sería el anfitrión. La Rosada es “el lugar” desde donde hoy gobierna la Presidenta, y el mensaje pareció ser “acá estoy gobernando y acá voy a seguir”.

Tercer símbolo: El Che de fondo, en el salón de los “Patriotas Latinoamericanos”. Custodiando a Néstor, viendo a los presidentes latinoamericanos abrazar a la esposa del tipo que había trabajado mucho para reconciliar a un continente que hoy es unidad. Kirchner fue un ejemplo de estos tiempos en la defensa de un ideal, al mejor estilo de Ernesto Che Guevara.

Cuarto símbolo: el más fuerte y esperanzador, el féretro cerrado. No vimos a Kirchner muerto, vimos un féretro cerrado y eso es un símbolo. No lo vimos muerto, ni siquiera físicamente, no vimos esa imagen y no la vieron ellos, y no la verán jamás. No se les dio el gusto a esos que aún vivo lo querían ver así, a los que festejaron y brindaron, pobres seres. No lo vieron derrotado e inerte y eso es un símbolo fuerte de que el kirchnerismo no murió, es más que acaba de nacer o que sacó chapa de grande en estos días. Se despidió al Kirchner cuerpo pero la idea sigue ahí para defenderla. Esa fue la sensación.

Por último la imagen de Cristina, firme. Llorando, pero de pie y acompañada por miles y miles. Todos esperamos que no afloje, que no afloje, que siga luchando.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Hacía mucho que no lloraba


Hoy era un día de esos que parecía iba a ser agradable, porque el Censo nos demostraba que podíamos seguir haciendo cosas como país, juntos. Nunca me imaginé llorando, y digo llorando como algo que no me avergüenza. Llorar es bueno, ante cosas buenas y ante cosas malas. Pero hacía mucho que no lloraba, uno lo hace, por lo menos yo, en situaciones de emoción y profunda desazón. Esto último me pasó hoy.

La noticia de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner me la dio Víctor Hugo, con su voz expresiva. No supe que hacer, o mejor sí, llorar. En la cama como cuando era chico ante la no aceptación de lo que pasaba. Nunca pensé que podía llorar por él pero lo hice. Y supongo que no es por la puesta en escena de la televisión, momentánea, larga, interminable, ni siquiera por la conmoción que genera la noticia dada de improviso, cruda. Fue porque con Néstor Kirchner se fue un tipo que puso a la política en primera plana. La revalorizó. Puso a la política como lo que debe ser, un espacio de discusión e inclusión, sobre todo eso.

Cuando habían pasado 23 años de mi vida en la que no veía una salida en este país este tipo vino a hacer lo que cuando éramos más jóvenes soñábamos en plena época menemista. Lo que soñábamos cuando estábamos en la facultad a fines de los ’90 y durante la crisis del 2001. Es decir, reforzar el rol del Estado, luchar contra las corporaciones que nos destrozaron en los últimos 30 años, trabajar en la inclusión, y hasta luchar por una Ley de Medios que supere a la sancionada en la época militar, recuperar la esperanza. Eso, recuperar la esperanza.

Nací en 1980, en la dictadura, fui pibe cuando los mismos a los que Kirchner enfrentó se encargaron de tumbar a Alfonsín. Empecé a conocer lo que era la política con Menen en la presidencia. Con ese trasfondo e historial, desde 2003 empecé a creer en la política. No lo había votado, y así y todo fue el único que no me defraudó.

Cuando había un tipo que había logrado eso en mí y todavía tenia mucho para dar, ese tipo se muere. Hasta llegué a pensar que Dios no es argentino. “Estamos condenados en este país” me dije.

Después pensé y me di cuenta que se avanzó mucho y que va a ser difícil que se vuelvan atrás cambios tan profundos y estructurales, que debemos acompañar a la Presidenta en este camino. Que hay mucha gente que pensaba así y que hoy lo dijo, que la gente buscó la calle para despedirlo al hombre y al estandarte de este camino. Hay que seguir adelante cada uno desde su lugar defendiendo este camino.

Por todo eso lloré, no me da vergüenza decirlo. Hacía mucho que no lloraba.

sábado, 23 de octubre de 2010

Cuando los chicos informan





Se ha generado tanto miedo y tanta desinformación sobre el Censo 2010, sobre todo en la redes sociales, que no da ganas de leer nada más.
Nos han querido hacer creer que el Censo es algo partidario o mejor dicho algo que nos va a investigar hasta el color de nuestra ropa interiorpor parte del Gobierno nacional de turno cuando en realidad es algo que se realiza históricamente para conocer y desarrollar políticas de todo tipo.
Nada más alejado de la realidad pero en el andar de los medios, cada vez menos creíbles algunos de ellos, se perdió la esencia de lo que significa un Censo para un país. Durante el año 2010 se realizará en 70 países.
Lo que pueda decir uno en esta palabras no tiene mucho sentido. Realmente toma sentido cuando lo dicen chicos, que lejos de todo interés se animan a tomar los micrófionos e informar. Así lo hacen los chicos de la Escuela Normal Superior a través de su radio, Radio Escuela Nacional. Un buen proyecto del que ya hablaremos más en profundidad en un siguiente post.


jueves, 14 de octubre de 2010

Sustancias Elementales en Canal Encuentro



Durante los meses de septiembre y octubre se difundió el primer ciclo de Sustancias Elementales. La primera emoción se produjo cuando se pudo ver la promo editada en la web de Canal Encuentro y luego en el mismo canal. Lo mismo sucedió cuando cada viernes se apareció un nuevo capítulo.
Un proyecto que nació como una idea de Juan Mascardi, Director y Guionista, en largas reuniones, llegó a un canal, que además de salir en todo el país, es un espacio donde se puede ver otra televisión.
Sustancias Elementales llegó a una canal nacional desde el mal llamado "interior" a mostrar historias cercanas de la provincia de Santa Fe, con la mirada misma de gente del "interior", palabra que suele utilizar el centralismo porteño. En definitiva llegó a narrar crónicas periodísticas televisivas desde una mirada horizontal con historias muy próximas y fieles al ser santafesino.
En esta vorágine ya se prepara Sustancias Elementales segunda temporada, todavía en proceso de investigación.

sábado, 2 de octubre de 2010

Gud Mornin Colón: Vivir para contarla



Corría el año 2007. Se cumplían dos años de haber realizado el primer documental con el grupo denominado "Cuatro Mosqueteros" (Juan Mascardi, Federico Pissinis, Ariel Placencia, Marcos Puras). Se llamaba "Gud Mornin Colón" y mostraba personajes de la radio de la ciudad de Colón Buenos Aires, nuestra ciudad, que se dedicaban a trabajar con la cumbia, un género popular. Desde allí surgía identificación, revaloración de lo local y la importancia de la radio para difundir todo esto.
El documental empezó su camino, incluso hoy lo sigue, y en 2005 fue mencionado en el Festival de Video Latinoamericano Rosario 2005, para luego ser exhibido en diferentes países del mundo. Sin dudas algo inusual y sorprendente para los realizadores de este proyecto.
Pero en el año 2007, en pleno trabajo para el lanzamiento de "Querido Doctor", nuestro segundo trabajo documental, nos enteramos que "Gud Mornin Colón" había quedado nominado como finalista del Premio de la Fundación Nuevo Periodismo que preside Gabriel García Márquez. Planeamos el viaje y allá fuimos a cumplir el sueño de cualquier persona que se dedica a contar historias. El viaje cumplió y sobrepasó todas las expectativas, profesionales y sobre todo emocionales.
No soy adepto a los recuerdos, sobre más por mi mala memoria de no recordar fechas precisas y pequeños detalles, sino por tener una memoria más global y recuerdos más en general. Pero en estos días me dio vuelta por la cabeza que justamente los primeros días de octubre habíamos ido a Monterrey, México, a conocer a "Gabo" y a mostrar nuestro material hecho humildemente, en nuestra pequeña ciudad, y que por momento se convirtió en un espejo de mcuhas historias parecidas en el mundo. No habíamos inventado nada, pero sin dudas habíamos encontrado una manera de narrar diferente, fresca y sobre todo con el ojo puesto en personas comunes, cotidianas, "de acá a la vuelta". Con todo eso fuimos hacia allá el 1, 2 y 3 de octubre de 2007, si mal no recuerdo.
Ya pasaron tres años, y hoy decidí recordarlo con algo que escribí justamente uno de esos días, creo que debe haber sido el 1 de octubre, en donde conocí por primera vez a Gabriel García Márquez. Fue escrito en un ciber del centro de Monterrey, hoy tres años después, un texto bastante desprolijo y apurado pero con la carga emotiva del momento. No es agradable recordar textos propios de otras épocas pero quizá este valga la pena.





Gud Mornin Colón: Vivir para contarla


Por Federico Pissinis

Viene lento. Camina despacio. Como dejando en cada paso una historia, un libro, un relato, una crónica. Se acerca a la sala del Seminario de Calidad Periodística que se dicta en el SUM del Hotel Presidente Intercontinental. Entra sin pedir permiso y se sienta en una silla del panel de participantes como un periodista más, sin privilegios. Escucha atentamente, piensa, analiza. No participa, solo escucha y luego se retira despacio. Mas tarde recibe a sus admiradores, mas de 30, que se abalanzan sobre el hombre que ya carga mas de 80 años. Pero no se queja, ni se inmuta. Firma, charla y posa para los improvisados fotógrafos haciéndose cargo de su grandeza. Con humildad toma su lugar sin protestar y cumple con todos. Mas tarde en la terraza del mismo hotel saluda a los nominados en el rubro televisión en el concurso de la Fundación que él mismo preside y todo comienza con una pregunta, como debe ser. Como volviendo a sus comienzos de periodista dice con voz moderada: ¿Cómo es eso de Gud Mornin Colon. Debido a lo fuerte del momento y porque quizá haya sido uno de los momentos mas importantes de nuestras vidas respondimos con ansiedad y como pudimos acerca de nuestro trabajo sobre las FM y la cumbia. Y la respuesta fue inesperada: “Yo soy especialista en cumbia. “Pero de la cumbia colombiana, no sabia que había tenido tanta repercusión en otros países, por mi trabajo tuve que investigar sobre ese estilo de música que me apasiona, siempre me gusto lo popular”. Y no es para menos, su obra habla por si sola. La anécdota es tan corta como intensa. Un dialogo en muchos momentos de la vida se puede volver imborrable y éste no fue la excepción. Ese es Gabriel García Márquez, Gabo, a secas. Como quiere que le llamen sus colegas. El escritor vivo más grande de Latinoamérica. Quien espera que este equipo le envíe un Cd de Los Palmeras, grupo emblemático de la cumbia nacional. Luego miró con atención Gud Mornin Colón, nuestro documental, y se sonrió en muchos momentos. Para que más.